EL SUEÑO EN EL QUE EL REM INCIDIA CON ENERGUMENOS, SEGUNDA PARTE
Eran amigos y seguirán haciendo de las suyas, haciendo de sus miedos, haciendo de sus temores realidades compartidas con su ego, con sus llantos amargados en el reflejo de esas incertidumbres atenuadas en las sombras, donde el temperamento de los espíritus afables que, hacedores de la pulcritud nos hacen ver la realidad. La falta de escrúpulos es lo que está castigado, pues en esas horas que dicen temer esas inciertas maneras de presumir de la dignidad, en las personas, nos hacemos hacedores de las verdaderas razones por la que dirigir una entidad propuesta por los mejores maestros de la humanidad, donde la paz de hacer posible que todos entendamos, hemos de estar mejor sin pasar por encima del otro, sin dañar el coraje que te hace en realidad y te hace impropio. Es por eso los que desde un punto de vista están marginados por una sociedad, en donde la noche no es posibilitada de credulidades más que de las que en la luz oscura. Nos intentan hacer creer que es donde se crean los sueños y en la intención de provocar esas increíbles y no aceptadas continuidades de la disciplina que nos lleva a quitar de la producción a los que sin no hacen posible la dignidad, la honestidad, la humildad de aceptar que en el fondo de la Tierra, si existe el infierno, nos veremos vulnerables si creemos que lo que encerramos es el espíritu maligno y en ese etéreo bienestar físico nos quedamos para dar por sentado que en esas individuales colectividades que nos encierra en el mejor de los supuestos aceptables que nos llevan a interpretar una opción u otra, donde lo mejor es apaciguar los malos entendidos y saber que esa maldad que dice hacer en esas mentes, son perjudiciales para el aceptado inframundo donde es mejorado el aceptado y conciso bienestar, que nos lleva a entender que se hace posible una realidad cuando en el entorno nos aceptamos tal y como están los cánones, donde los que se saltan a la torera algún malentendido, si son castigados con la ironía o con la rebeldía de seguir ocultado, los pesares que van cargando, de momento no lo pueden delegar y en el espíritu inocente la realización del ser nos lleva a interpretar la idealización de la especie humana como el mejor resultado para dar por sentado que en el hemisferio de la naturaleza humana, nos vemos reflejados por el encanto de la sutileza del amor y es entonces cuando en ese sueño del infierno ves reflejado que pasas por esos fuegos inconmensurables y pasas al fondo del Sol, entregando toda la energía de la humanidad al mismo centro para que eso que se ha regenerado en la violencia, en las intrigas, en los miedos, en los suspenses, en los misterios, sean apaciguados por la luz emergente que de nuevo nos da la corteza del Sol, emitiendo por las piedras llegadas de los meteoritos que arden cuando son acercados a su temperatura, pero algunos entran sólidos en ese Sol que nos ilumina, y es cuando nos damos cuenta de que se puede llegar al centro del ese astro desde la mínima expresión y dar esa chispa a la vida en el amor de la realidad. Es cuando vemos que ese corazón que guarda envidias, recelos, maldades y se indisciplina con el alcohol y el éter, es cuando el espíritu, el consciente y la certeza de saber que en esas sombras quienes dicen de inconciencias o quienes dicen de intimidar, quienes creen entender que son hacedores de incongruentes razonamientos, nos dieran e increparan en la sutileza alguna armonía fuera de lugar donde el espíritu santo nos diera, en las almas puras de esa alegría innatas, que en concordancia con las notas celestes, nos acentuaran en el éxtasis puro de la magia de la luz honesta, del grato corazón que manifiesta esa paz en la seguridad de poner en ese transito del sueño, un rem en el que esos arquetipos, hechos realidades para interdisciplinar las realidades del amor que nos dan, pues en los gloriosos y merecedores hechos que nos llevan a interactuar con los seres, hasta encontrar entre los que estamos alrededor de un tótem y realizamos lo propio de los condicionamientos que nos dan el resultado de una vida plena en todos los problemas resueltos al abrazarlos pues después abrazas la solución y más tarde nos vemos hacedores de vida en una humanidad fuera de lo común, donde las normas que se establecieron se quitaron y pusieron las que mejor convenían, en un albedrío consecuente de vibraciones que en esa dimensión provocan el mejor de los instantes reales que te puedas imaginar y nos dan el resultado de un espacio infinito dentro de los límites de nuestro universo y nos lleva a interpretar los sueño de tal manera que nos identificamos con el mejor de los valores que no es otro que el de ser persona, en donde nos hacemos valedores de esa integridad que nos da fuerza para hacernos valedores de la disciplina, que nos lleva a entramar la solución a ese conflicto del silencio con el ruido, donde esa dualidad tan aparente en estos días, cuando el ruido es provocado, la contaminación se ha de medir con el apoyo de los civiles que llevamos más de cuatro décadas haciendo lo posible por enmendar soluciones a esos abrazos al camino en donde la concordancia con la armonía se hace aparente, y a los hacedores de ese ruido que no queremos oír, del esos treinta o veinte y un segundo que damos de tiempo con el nuestro parecer y darnos cuenta de que es posible de hacernos valedores de la idealización de la especie donde se hacen luz y misterio, vida y más allá.