jueves, 13 de julio de 2017

El dolor es para unos pocos.

       La puerta abierta que dejó pasar a la incertidumbre se cerró, cuando al salir por la ventana la certeza yendo detrás a buscarla, todo se disipó con una corriente mágica al saber correr y ser libre, por aprender a saltar muros que de alguna manera me hicieron retroceder para coger impulso, pues entre los que tenemos la suerte de mirar a un lado y a otro y ver que hay diferencia en cada perfil, pudiendo ver que hay otros que intentan diferenciar y otros tantos que no lo hacen, pues hay diferencias por mermar, siendo un concepto real por entender pudiendo posibilitar la diferencia entre un rostro y otro, más el de enfrente, que es con el que tienes que discernir y pensar ya que si miras a otro lado y piensas, no te fijas en lo que quieres decir, en lo que verdaderamente debes de decir, ya que la distracción que hay en el objeto al que miramos es comparable a la verdad que queremos sentir de dicho objeto pero sin mentir para decir que en realidad es otra cosa, hasta el punto de mellar entre los que aun recuerdan la aventura de afrontar a la mirada de enfrente, donde los ojos saltones y la afrenta de empujar con la testuz para achicar a quien nos quiere obligar a decir lo que no sentimos, lo que no queremos y damos por hecho que quien obliga a hacer lo que uno no quiere no merece el perdón del infierno, donde van todos los que hacen que la vida nos encierre en sus recuerdos y vaguen por la vereda del fondo para llegar hasta la plaza de la incertidumbre, donde te agarras unos tallos de Ibiscos y pruebas su néctar dulce, que embriaga más que la certeza de saber que cuando te ripies de tallos de Ibisco en algún momento recordaras qué hizo que así fuera para poner orden dentro de ese kaos existencial que promueve el astuto maleante que da menos de lo que quiere recibir siendo en consecuencia el que menos recibe del juego hasta el punto de llega al infierno y ver que en realidad ese era el menor castigo pues de los que como testigos no juzgaron mal la interpretación que se pasaba de rosca, para achicarse y ver que de verdad corrían para que no le cogiese la intención que por ahí pululaba, pues entre los que vieron el resultado de perdonar hasta el punto de ver en el interior de esa culpabilidad todos los conceptos que llevaron ha realizar su entredicha irrazonable, entendiendo que la maldad surge de pronto entre quienes la promueven y los que no estamos acostumbrados a amenazas e insultos, los que vemos el panorama de la pulcritud desmembrada de los que hacían como costumbre atajar a palos las cuestiones, y si no te quitaban el perro de las manos para echárselos a los perros del vecino que con el doble de envergadura y el doble de palos, cuando no iba a quedar ni la cola del animal que hubiera sido victima de semejante hazaña, ya que el que recibe la testuz y no sabe que hacer por semejante humillación, el tiempo puso en su sitio a cada elemento que en aquel momentos disiparon al trayectoria de la mente que viajaba a miles de kilómetros de la tierra, rumbo a algún planeta en el que llevará unos años en presencia de su espíritu antes de morir y continuar un ciclo nuevo en una dimensión distinta, pero los que atosigaron ese viaje que avanzaba a toda velocidad, el destello de la dignidad y la confianza en si mismo, destruyó la vanidad que emergía de unos puños cerrados, hasta el punto de poner en la cara uno y apretar hasta tumbar y recibir una patada a el que sin querer solo viajaba, por sus pasos, su vida, sus sueños y su deslumbrante sonrisa que quizás era los que ellos no querían ver, pues se la quitaron y fue lo primero que le dijeron, que le quitarían esa sonrisa de la cara, que para ellos era una diversión y para el que sufre solo la paciencia y el trabajo personal hicieron que aquella mofa se convirtiera en una risa que emergía de la profundidades, que emanaba de cada hueco que había por entre las rocas del fondo, cuando se dieron cuenta de que el radón está en el cemento y si le da aire se oxida y si se oxida se evapora, surcando la partículas radioactivas todo el cuerpo, provocando que quienes estaban pegados al cemento, en un suspiro gritaron “Radón”, sin grito, casi ni se oía, aunque todo el planeta contemplaba para su grandeza, el poder sacar desde el fondo de la tierra un rayo que paralizó la mente y el cuerpo del golfo, haciéndole caer con la cara de vergüenza cuando iba contando mentiras de su historia, pues con la desaparición de una vecina por aquella época en la que se le vio por última vez con él, sin dejar rastro y diciendo que cogió un avión, sospechando aun más de la red en la que estaba metido este elemento, se supo que en Alicante, una mora con el mismo nombre que la chica, se hacia pasar por ella, con su misma identidad, dándose cuenta las autoridades de su falsedad cuando intentó secuestrar a don chicas jóvenes, queriendo llevar los dos cuerpo a Ceuta, pues tenía comprado su pasaje y en el registro de la frontera encontraron en la furgoneta a las dos muchachas maniatadas en el centro, en el doble fondo. Deteniéndola y denunciando las autoridades la desaparición de esta muchacha buscaron la pista de su paradero y el último novio le compró un teléfono. Aún así, cuando le preguntaron a él no sabía nada, pero los que conocemos la historia sabemos que cuando afrentas a alguien por el mero hecho de sospechar, mejor estate callado pues quien espera que le perdonen al igual que han de perdonarte, si no mandas al infierno a quien en ese momento no te perdona, haz de saber que en realidad no te estás perdonando.

martes, 11 de julio de 2017

La existencia está alrededor.

La propia certeza de la sabiduría nos da a entender que sabemos, para hacer posible el propio discernir de lo que hacemos en la vida, para reflejar la constancia de la verdadera imagen de los sentidos, dándole más allá de la entrañable cordura que nos embebe, la cordialidad de entender que somos personas, humanos que vivimos de lo que tenemos y que disfrutamos igual cada día, cada instante, cada pasaje en el propio reflejo de la tolerancia a lo infinito, que hace posible cada paso dado hacia la vida, acercándonos cada vez al triunfo de la propia existencia que nos desvela cada instante en la propia lógica de la desmesurada divinidad que nos regala instantes mágicos, propios de los hacedores de la ciencia y la religión, que busca entender que hay entre un exuberante y pletórico Dios si nos desvela cada instante pues estamos mas cerca de él de lo que imaginamos. Cada vez que nos asombramos por la grandeza del universo, cada vez comprendemos mas que hay una consciencia abarcadora de todo eso en un segundo, que alcanzar a esa particular acción con lo propio de la búsqueda que hacemos para entendernos, sabemos que tenemos el sitio adecuado en el momento perfecto para hacer posible que la realidad sea un sueño y el sueño de la vida la propia realidad, para darnos cuenta de la singularidad que ejerce el conjunto de la vida, de lo que vivimos y nos hace fuertes, desde que emprendemos el viaje hacia lo desconocido y nos rodeamos de la ilusión que nos regala la propia acción personal, para hacernos personas que se enredan entre sus pensamientos y cada uno dice lo que cree más conveniente, forjando la propia decisión en un acto de personalidad y ocurrencia, para tomar ejemplos o no de la propia y oportuna predisposición a enredar conversaciones para hacer de ellas un juego entre lo que tu te acuerdas y lo que el otro sabe de lo que han hablado, para hacer posible que las persona que hacemos la vida más fácil a los que estamos alrededor para disfrutar con cada instante que podemos hacer nuestro y darle forma, una forma que pueda hacer de ello el mejor sentido hacia la realidad que afrontamos cada día al realizarnos como personas, alrededor de mucha mas gente, cuando interactuamos para darnos el mejor revuelo de intensidades hacia las sensaciones que nos evoca estar en contacto con otros que comparten ideas pero el mejor sentido que le damos a la verdadera intención de reír y disfrutar de la vida es hacer que los sueños sean el principio de la historia que ha de acabar antes de que empiece lo bueno, pues disfrutar de la vida es cuestión de como te lo tomes, de como hagas la propia sensación que te enreda en un tormento de presentimientos, pues sin estar quieto nos movemos hacia una dirección y ese sitio estará repleto de cordialidades preparadas para hacer sentir la vida y lo que nos persuade es el contacto con la sorpresa hacia lo grato y agradable pues si no tenemos vida en nuestro interior lo que se apaga es la llama en vez de encenderse la propia existencia puesta en el infinito del universo, para dar amparo a la vida que hay alrededor de la propia certeza de las pletóricas hazanas del hacedor de muchas palabras, para dar sentido a la situación que nos envuelve entre los acertijos de la dignidad que nos intoxican con metales pesados, para hacer de ello un inevitable conflicto con los desesperados hábitos que en la naturaleza nos embebe, por dar el resultado a la vida el mejor de los sentidos de la propia realización al sentarnos a decir la verdad que hay entre nosotros, para hacernos fuertes con la dignificación de la realidad, con valores que nos enseñen a respetar a quienes tenemos alrededor, cuantificando las situaciones caóticas en meras decepciones de quienes nos miran desde otros valores menos propios de los seres que miramos con los ojos hacia otro lugar en vez de intimidar con la mirada para hacernos ridiculizar entre los que hacen posible la paranormalidad que centra toda causa justa para hacernos entendedores con buenas palabras, y así, hacer posible el encuentro con la naturaleza que nos une, haciendo posible el camino hacia la desesperación una carrera justa para hacer el honor de triunfar delante de las adversidades, proponiendo que la disciplina del trabajo acentúe el esfuerzo que contagia los que hacemos un sin fin de tareas y cuando ocupamos tiempo a los problemas se nos viene encima la situación, al aprender de la propia fuerza humana que nos enseña a evadir y evitar catástrofes que inimaginablemente podríamos pensar, pues esa fuerza sobre humana nos contagia cada vez que hacemos posible una mejor respuesta hacia quienes tenemos que hacer otra pregunta, de la misma forma y manera que hace entender a las personas libres, hechas para tener otra oportunidad cuando el tranquilo estigma emerge de la coacción a la que estaba sometido el emblema de la cordialidad que nos lleva hacia otro lugar, tal vez distinto a lo que pensábamos cuando en el universo solo viaja por él, con el transito de todo alrededor y vacío en mis entrañas.