Un cuerpo quiere a otro de mente, corazón y espíritu, si
ambos están de acuerdo, pues si nos entregamos físicamente tendremos todo eso. Cuando
te aprovechas del cuerpo de otros físicamente, moralmente o emocionalmente,
porque tu envidia de poseer sus pensamientos, sus acciones, para verte
reflejado en el poder que te da saber que cuentas con ese trozo de su ser para
beneficio propio, si tientas a la falta de respeto, serás castigado. Si se
enteran de que has hecho daño, puede repercutir en tu salud integral pues si
alguien te pone la mano encima serás juzgado según las normas propias de la civilización.
Esas personas que apoyan las
causas justas de quienes están durmiendo y poseen con su énfasis el creerlo, imponiendo
sueños donde no estás o entablando conversaciones que no conducen a nada y te
merman la moral por su absurda interpretación, pues solo es para fastidiar el que
te digan lo que tienes que hacer sin tener derecho.
En creer que pueden poseerte y
respirarte a su ritmo, y meterse en tus sueños mientras sin querer, por culpa
del alcohol y unas pastillas para dormir, te quedas en medio del salón pensando
qué hacer. Acabas de tomar dos lormetazepan y te has tomado media botella de
vino y estás enfrente de la televisión apagada, con el mando en la mano y son
las tres de la mañana. La ingesta fue a las doce y media. Recapacitas y ves que
te han despertado. Te entregas a ese mundo en el que estabas rodeado de gente que
te quería y te hacia ver lo mucho que te quieren, contando con la sensación de
la embriaguez y un mundo en el amor que te hacía ver que es posible amar a todo
el mundo, y de repente, te despiertas, vas a la televisión como todas las
mañanas y ¿que ves? Te das cuentas de que son las tres de la mañana. Entre la
borrachera y el estrés que de repente te invaden intentas recapacitar y ves cuando
te asomas al cristal de la ventana que hay una lechuza posándose en la rama del
poste que mantiene un pequeño farol. <<Las tres de la mañana si no me equivoco.>>
Comentas mientras se queda observando al bichejo. Parece lanzarse sobre su
presa y retomar el vuelo después de un revuelco en la tierra del jardín, llevándose
a un ratón. Él se siente como el ratón, presa del pánico durante un segundo y
muerto de vida en tan solo unos segundos más. A lo mejor iba medio muerto entre
las garras. A lo mejor se tenía que despertar para ver esto. A lo mejor era
gracias que gracias a esto retomó fuerzas y voló de donde estaba y sí, era
cierto, estaba preso en las garras de un señor que abría una puerta, que
hablaba con una mujer y que decía; <<Ese tis me lo como con
papas.>> Ese señor no sabe que la verdad alrededor de quienes están también
a esa hora despiertos, pueden hacerte un favor, pero la actitud del manipulador
que cree gobernar el ego supremo, nos hace ver que la bajeza con lo que se
piensa nos hace entender que los bajos instintos deberían de vibrar mejor y
encontrar soluciones a la propia concordancia de la habitual medida de la consciencia.
Cada valor que le da el señor a sus palabras para llegar lejos, le hacen pequeño
pero no ve que otros tienen más fuerza que él siendo más pequeños aún, pues ese
señor flota entre la certidumbre de poseer a esa mujer que trata de impresionar
y poseer a ese señor. Diciendo que puede regalar ese énfasis en la vida sexual,
con una sensación de lo más placentera, y que si fuma un poco de heroína de la
que comercia, podrá compendiar la solución a su éxtasis que proviene de no se dónde,
y de la que nunca sabré jamás pero que está aquí y ahora.
Cada vez que fumaron dentro de ese
almacén de harina no vieron que había una energía en su subconsciente provocada
por otros entes, pues estos fumetas que al intentar robar la esencia de un
pensamiento que sin querer grita, porque ya estaba acostumbrado, pues le
empujaban mientras dormía y mientras descansaba lo machacaban. Esta vez, ese pensamiento
que grita y emerge de la sutileza de esa esencia del amor, rompe y deduce que lo
mejor es abrir la ventana. En ese subconsciente solo iba otra esencia, otra
vibración a ese estímulo sexual, otra connotación a la reacción propia y no es
que se domine a dos que intentan romper con la rutina a las tres de la mañana,
sino dos que llevan semanas planeando absorber y hacer el vacío a un ente que
no quiere saber de él pero que él si quiere saber de si. Unas veces, cuando
piensas que es posible, entiendes que hay maldad en el mundo y ves que se puede
posibilitar una niebla que ciegue tus instintos y cierna sobre tu conciencia
condicionamientos en sesgos que puedan hacer daño, sin darte cuenta, y como
estaba premeditado y había alevosía, en ese juicio, en esa distancia virtual,
el bandido de las pocas luces y palabras encuentra que el físico de quien le acompaña
empieza a enfermar, pues la excitación global de sus pensamientos delante de un
mentor, alrededor de quienes tenemos más y con más cariño, haciendo que culminación
del intercambio sea nefasta para quién lo merezca, volviendo a retomar el intercambio
adecuado para hacer las cosas bien, según el señor despierto que desea que no
le vuelvan a molestar.
Lo peor fue
que de la impotencia, del dolor que le causo al susodicho señor que quería a
toda costa absorber y anular a ese señor que descansaba y que con su dosis dormía
ocho horas, a cuenta de lo que cuesta dormir y descansar, ¿por que hemos de
soportar a energúmenos engreídos que por tener que estar a las cuatro de la
mañana en su puesto y a esa hora romper con la rutina hemos de soportarlos? Queda
claro que el hueco que queda en el corazón se aleja porque no hay amor y el
odio que ha generado y que está en ese subconsciente cae sobre la culpa de verte
delante de la justicia.
Ese señor
no se lo tomó a bien, pues tenía muchos planes nefastos y para el bien del otro
sabía que iban a destruir algunas sensaciones pletóricas. Para ese señor que
coaccionaba, lo mejor es que pensó el destrozó de todo lo que tenía, ¿que más
le puede dejar para que duerma y sueñe y un poco?
Con sus cosas en la mente, en el cuerpo
y en el espíritu, sin estar sometido a estrés, solo madrugar un poco esta vez,
en sus constantes apegos innecesarios para su beneficio durante mucho tiempo,
rompiendo con las normas preestablecidas de antemano delante de los delegados
de las asociaciones (que para eso están) estaba intentando volver a la
normalidad, ha roto con un montón de consciencias solo por capricho y vanagloria
de él, haciendo a a esas horas de la mañana con su insistencia en el narcotráfico,
la corrupción y el despotismo.
Al agredir
verbalmente a su pareja y cagarse en la puta su madre, al oírlo como una reverberación
en su interior, como la propia conjetura de decir que una cosa es cierta y sin
aprecio a la madre o al sexo femenino, la condición humana de quienes te escuchan
y hacen posible que seas el mejor, cada vez que nos vemos capaces de decidir qué
hacer delante de semejantes energúmenos, la propia sabiduría universal nos dará
pie hacia otra capacidad de entendimiento, para hacernos fuerte delante de las
adversidades, y de luchar por y para la salud de los demás, y no para ir
pidiendo más de lo que te pueden dar y robar todo lo que se te antoje del prana
que cada uno tiene en su interior.
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